GOLES:
1-0, min. 31: Paco Alcácer
2-0, min. 44: Parejo
3-0, min. 55: Piatti
COMENTARIOS:
a) El equipo flagelar que busca Nuno sigue cogiendo forma: en esta ocasión lo más destacable es la disposición para la presión del equipo.
a1) Empezó presionando muy arriba para intentar forzar la pérdida del rival y llegar a la portería rival en el menor número de toques posibles.
a2) Pero una vez tocaba defender en campo propio lo hacían con muchos hombres -prácticamente la totalidad del equipo- y dejando pocos espacios. Reculando y forzando al rival a estrujarse el seso.
a3) No obstante me pareció advertir que una vez avanzaban los minutos el equipo fue perdiendo solidez y se alargaron la distancias entre línea de primera presión y línea defensiva. Probablemente por miedo a conceder demasiado terreno entre portero y defensa (más teniendo en cuenta cómo llegó la primera ocasión del Málaga a los pocos segundos de comenzar el partido).
b) El equipo carburó al ritmo de André Gomes, que asumió los galones, haciéndolo con confianza y acierto; no obstante de momento parece demasiado lagunar en su rendimiento ("aparece y desaparece").
b1) Creo que los mejores minutos de Gomes coincidieron con los mejores momentos del Valencia (en partido 11 vs 11) y viceversa.
b2) Gran falta táctica del luso que le supuso la amarilla en el minuto 5. Se defiende, o se trata de defender, con inteligencia.
c) Pese a lo comentado, el Málaga incomodó y creó ocasiones claras de peligro: muy bien plantados sobre el campo, aprovecharon la excesiva distancia entre líneas y los errores individuales de los valencianos.
d) Batiburrillo de detalles.
d1) Durante los primeros minutos el Valencia se "negaba" a intentar hacer la jugada desde atrás: buscaba mucho más el balón en largo y/o la posible recuperación para buscar la transición rápida (perder la pelota en zonas donde interesan para intentar recuperarla en zonas de peligro).
d2) Se confirma el rol de Javi Fuego como líbero: se incrusta entre los centrales y facilita la subida de los laterales largos, quedándose en muchas ocasiones Gomes y Parejo ejerciendo de mediocentros.
d3) No obstante, ello no pretende cortar las "alas" de ninguno de los dos, y se les permite llegar al área sin pelota, desde segunda línea.
d4) A partir de aproximadamente el minuto 20 es cuando el Valencia ya intenta jugar la pelota desde su campo: coincide con los peores minutos del equipo che ya que el equipo es demasiado largo al realizar la presión y se parte (o unos presionan demasiado arriba u otros se colocan demasiado cerca del área): quedándose en situación de 7 + 3 ó 5 + 5.
e) El partido cambia a raíz de la expulsión del malaguista Darder: a mí me ha parecido muy rigurosa, pero tampoco se puede afirmar que haya sido injusta o no merecida: va con los tacos por delante y no hacia la pelota, aunque tengo la impresión de que baja la pierna en el último momento. A mi juicio: tarjeta naranja. Yo le hubiese sacado amarilla.
f) Sí se equivoca clamorosamente el árbitro al pitar un fuera de juego inexistente de Juanmi que acabó en gol y ponía el 2-1 en el marcador.
g) Paco Alcácer. PACO ALCÁCER. EL PUTO KILLER. En la primera parte se disfrazó de "Torpedo" Müller y en la segunda de Patrick Kluivert. El primer gol es de superclase: desmarque y anticipación por delante del defensor, al primer palo, y remate al primer toque. Los defensas saben que tarde o temprano se la hará, pero no saben cómo, ni cuándo, ni por dónde. Asistido es imparable. Flipante también el control y posterior dejada en un toque que aprovechó Piatti para hacer el tercero. Técnica y cabeza.
h) Soberbio partido también del canterano José Luis Gayà, que si no se tuerce va a su vez para superclase en su demarcación. Criterio y precisión con la pelota en los pies, un ida y vuelta constante e inteligente; todavía están por ver sus prestaciones defensivas, de momento francamente bien. Cohete.
i) El Valencia pretende convertirse en el equipo de las transiciones por antonomasia, y por ende, "flagelar" y "mutante". Apuesta por los laterales-extremos, extremos-interiores, centrocampistas medusas, pivote-libero, centrales-laterales,... y mucha sobriedad defensiva + sencillez a la hora de atacar, pero sin dejar de lado ese dinamismo, que se supone irá a mejor según los jugadores vayan acoplándose y conociéndose mejor. Tiene muy buena pinta la propuesta de Nuno aunque es evidente que todavía queda mucho por trabajar y mejorar. Pero transmite ILUSIÓN.
j) Debutaron con el Valencia en partido oficial dos canteranos más: Carles Gil y Robert Ibáñez.
Hoeman, Valencia a 30 de agosto de 2014.
ALINEACIONES:
Valencia: Alves, Barragán, Vezo, Otamendi, Gayà, Javi Fuego, André Gomes (Zuculini, min. 45), Parejo, Feghouli (Robert, min. 81), Piatti (Carles Gil, min. 73), Alcácer
Málaga: Kameni, Rosales, S. Sánchez, Welligton, Boka, Camacho, Darder, Horta (Samuel, min.64), Luis Alberto (Juanpi, min. 76), Juanmi (Castillejo, min. 57), Santa Cruz
Valencia, fútbol y otras cosas
viernes, 29 de agosto de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
Entrevista a Felipe Miñambres, director deportivo del Rayo, vía Gol Televisión
COMENTARIOS PERSONALES AL MARGEN:
Para servidor, siempre es un placer ver cómo se las apañan equipos modestos, como es el caso del Rayo Vallecano, que a pesar de su exiguo presupuesto encaran la competición sin demostrar ni sentirse inferiores al resto. La labor de confección de plantilla es mucho más complicada de lo que parece, o a lo mejor en muchos casos lo contrario -cuando se trata con jugadores y representantes saben que no les están engañando: no hay titos-; lo que me parece indudable es que para conseguir permanecer temporada tras temporada en Primera División es necesario un equipo de scouting modesto pero funcional, trabajador y con ojo clínico que se adecúe a las exigencias: si por algo me parece que destaca el Rayo, es por hacer renacer, revivir o al menos intentarlo, a promesas que podían haber creído perder la estrella que en su día les hacía destacar, o el último tren. El Rayo ofrece nuevas oportunidades de demostrar nivel a chavales que ya no lo son tanto: en la entrevista se habla de Michu, pero personalmente no me gustaría dejar pasar a otros que otrora fuesen considerados grandes promesas de la cantera como Daniel Pacheco -debilidad personal, es difícil explicar cómo y por qué no ha triunfado como creo que debiera haberlo hecho-, Alberto Bueno, Iago Falqué, Rubén Rochina, Jonathan Pereira, Roberto Trashorras o Javi Fuego. También apuestan por promesas por emerger como Saúl Ñíguez, e incluso extienden las redes y son capaces de hacerse con los servicios (ya sea en propiedad o como cedidos) de futbolistas como Leo Baptistao, Larrivey, Gaël Kakuta, Aquino, Diego Costa o "el Chori" Domínguez. En su éxito, que es la permanencia en Primera, creo que es importante que saben de dónde proceden y por tanto lo que puede ocurrirles, por lo que la confianza (mutua) con el cuerpo técnico (encarnada en la figura de Paco Jémez en las últimas temporadas) me parece imprescindible como sustento para la estabilidad, ya que cada temporada es prácticamente un "empezar de nuevo", "cambiar de vida", etc.; todo ello sin dinero en las arcas del que tirar en caso de necesidad. Mi más sincero aplauso.
domingo, 24 de agosto de 2014
«La Hoemaniana»: Aspectos del Sevilla-Valencia (1-1)
GOLES:
1-0, min. 43: Aleix Vidal
1-1, min. 87: Orban.
COMENTARIOS:
a) El Valencia partió con un dibujo 1-4-1-4-1 muy flexible, es decir, podía mutar fácilmente al 1-4-3-3 o al 1-4-2-3-1, e incluso al 1-4-3-1-2. Lo que deja entrever flexibilidad en el planteamiento en cuanto a disposición táctica y una estrategia híbrida en la colocación de los futbolistas. Nuno busca un equipo flagelar.
b) Se vio que aún queda aprendizaje, ritmo y acoplamiento para que ese equipo flagelar se consume tal y como desea el técnico portugués. De momento prefirió taparse los pies, es decir, apostó por la solidez defensiva, dejando en un segundo plano la fase ofensiva. El equipo de inicio ocupó muy bien los espacios defensivos en campo propio: posicionamiento notable desde el centro del campo para atrás, teniendo en cuenta que se jugó con las líneas cercanas al área propia. Hacia el minuto 30 de la primera parte se decidió adelantar la presión, y debido a ello, todas las líneas a su vez subieron; el Sevilla aprovechó este hecho ya finalizando el primer tiempo en una rápida transición tras recuperación de balón con Bacca buscando la espalda de Barragán.
b1) Dicho esto, el gol no es un fallo de Barragán, o cuando menos no es exclusivo de él. Se unen dos factores: una serie de malas decisiones por parte de los valencianistas (Piatti pierde la bola, no aprietan a Vitolo -con tiempo para dar ese magnífico pase a Bacca-, Bacca gana la espalda a Barragán, Vezo no está lo suficientemente rápido para hacer la cobertura a Barragán, Otamendi se queda entre dos aguas) y aciertos de los sevillanos.
b2) En ningún caso se renuncia al ataque vía robo + transición rápida (ese palo de Piatti es la perfecta definición de cuál es la forma más directa y eficaz de atacar una vez recuperada la pelota).
c) El Valencia con balón recordó demasiado al Valencia mediocre de los últimos años. Las principales limitaciones que vi se pueden resumir en: baja velocidad de circulación de balón y escasez de desmarques o movimientos al espacio.
c1) Cosas interesantes con balón en posesión: al jugar con dos laterales largos (Gayà, Barragán), una vez éstos ascendían líneas Fuego se quedaba ejerciendo de líbero. Asimismo, aprecié la caída a banda de Parejo (derecha) y/o André Gomes (izquierda) como primera barrera para hacer cobertura al lateral que se incorpora (después están los centrales).
c2) André Gomes tiene que tener especial cuidado con las pérdidas peligrosas en fase ofensiva y con el equipo colocado para percutir. Parejo, creo, ya lo aprendió la temporada pasada.
d) Dominio del partido en la primera mitad por parte del Valencia, a pesar del resultado. En la segunda parte, con el mazazo y obligados a atacar, costó mucho. También es cierto, que sobre todo en los primeros 20 minutos de la reanudación, el Sevilla adelantó líneas y "mentalidad". Fue en los últimos 10-15 minutos cuando el Valencia volvió a morder y atacar, sin excesiva claridad, pero con tesón y (me parece) fe. Fue al saque de una falta lateral provocada por Rodrigo, en una bonita combinación, cuando llegó el definitivo gol del empate de Orban.
e) Rubén Vezo. Para mí el mejor del partido. Se midió con Bacca y no sólo salió airoso, sino que lo hizo con nota. Probablemente Emery dio la orden al colombiano de buscar a Vezo pensando que era el más débil de la línea defensiva, demostrando precisamente lo contrario. Atento, sin complicarse, excelente en la anticipación y la colocación, rápido al cruce. Por ponerle alguna pega: falló a la hora de hacer la cobertura a Barragán -le cuesta decidir, llega tarde-.
e1) También muy buen partido de Otamendi y Gayà. (En mi opinión éstos fueron los tres mejores).
f) Expulsiones. De Paul nada más salir se fue a la calle por codazo que queda libre a interpretaciones. Quien ha jugado al fútbol sabe lo molesto que es que un contrario te esté agarrando y no te suelte mientras intentas avanzar, y de ahí los lógicos aspavientos para zafarse del infractor. El caso es que soltó el codo e impactó con él en la cara de Aleix Vidal, por lo que tampoco puede haber excesiva queja. Quién sí creo que debió ser expulsado fue Diego Alves, con la pierna por delante fuera del área, estando además la jugada parada. Esos detalles hay que cuidarlos.
g) Emery. ¡Quién le ha visto y quién le ve! Ha pasado de un extremo a otro. Su viraje le acerca al peor Clemente o a Quique Sánchez Flores. Para mí una pena.
Hoeman, Valencia a 24 de agosto de 2014.
ALINEACIONES:
Sevilla: Beto (Barbosa, min. 18), Coke, Carriço, Pareja, Fernando Navarro, Iborra (Luismi, min. 79), Krychowiak, Aleix Vidal (Banega, min. 70), Denis Suárez, Vitolo, Bacca.
Valencia: Diego Alves, Barragán, Vezo, Otamendi, Gayà, Javi Fuego, André Gomes (Orban, min. 82), Parejo, Piatti (Feghouli, min. 56), Rodrigo y Alcácer (De Paul, min. 65).
1-0, min. 43: Aleix Vidal
1-1, min. 87: Orban.
COMENTARIOS:
a) El Valencia partió con un dibujo 1-4-1-4-1 muy flexible, es decir, podía mutar fácilmente al 1-4-3-3 o al 1-4-2-3-1, e incluso al 1-4-3-1-2. Lo que deja entrever flexibilidad en el planteamiento en cuanto a disposición táctica y una estrategia híbrida en la colocación de los futbolistas. Nuno busca un equipo flagelar.
b) Se vio que aún queda aprendizaje, ritmo y acoplamiento para que ese equipo flagelar se consume tal y como desea el técnico portugués. De momento prefirió taparse los pies, es decir, apostó por la solidez defensiva, dejando en un segundo plano la fase ofensiva. El equipo de inicio ocupó muy bien los espacios defensivos en campo propio: posicionamiento notable desde el centro del campo para atrás, teniendo en cuenta que se jugó con las líneas cercanas al área propia. Hacia el minuto 30 de la primera parte se decidió adelantar la presión, y debido a ello, todas las líneas a su vez subieron; el Sevilla aprovechó este hecho ya finalizando el primer tiempo en una rápida transición tras recuperación de balón con Bacca buscando la espalda de Barragán.
b1) Dicho esto, el gol no es un fallo de Barragán, o cuando menos no es exclusivo de él. Se unen dos factores: una serie de malas decisiones por parte de los valencianistas (Piatti pierde la bola, no aprietan a Vitolo -con tiempo para dar ese magnífico pase a Bacca-, Bacca gana la espalda a Barragán, Vezo no está lo suficientemente rápido para hacer la cobertura a Barragán, Otamendi se queda entre dos aguas) y aciertos de los sevillanos.
b2) En ningún caso se renuncia al ataque vía robo + transición rápida (ese palo de Piatti es la perfecta definición de cuál es la forma más directa y eficaz de atacar una vez recuperada la pelota).
c) El Valencia con balón recordó demasiado al Valencia mediocre de los últimos años. Las principales limitaciones que vi se pueden resumir en: baja velocidad de circulación de balón y escasez de desmarques o movimientos al espacio.
c1) Cosas interesantes con balón en posesión: al jugar con dos laterales largos (Gayà, Barragán), una vez éstos ascendían líneas Fuego se quedaba ejerciendo de líbero. Asimismo, aprecié la caída a banda de Parejo (derecha) y/o André Gomes (izquierda) como primera barrera para hacer cobertura al lateral que se incorpora (después están los centrales).
c2) André Gomes tiene que tener especial cuidado con las pérdidas peligrosas en fase ofensiva y con el equipo colocado para percutir. Parejo, creo, ya lo aprendió la temporada pasada.
d) Dominio del partido en la primera mitad por parte del Valencia, a pesar del resultado. En la segunda parte, con el mazazo y obligados a atacar, costó mucho. También es cierto, que sobre todo en los primeros 20 minutos de la reanudación, el Sevilla adelantó líneas y "mentalidad". Fue en los últimos 10-15 minutos cuando el Valencia volvió a morder y atacar, sin excesiva claridad, pero con tesón y (me parece) fe. Fue al saque de una falta lateral provocada por Rodrigo, en una bonita combinación, cuando llegó el definitivo gol del empate de Orban.
e) Rubén Vezo. Para mí el mejor del partido. Se midió con Bacca y no sólo salió airoso, sino que lo hizo con nota. Probablemente Emery dio la orden al colombiano de buscar a Vezo pensando que era el más débil de la línea defensiva, demostrando precisamente lo contrario. Atento, sin complicarse, excelente en la anticipación y la colocación, rápido al cruce. Por ponerle alguna pega: falló a la hora de hacer la cobertura a Barragán -le cuesta decidir, llega tarde-.
e1) También muy buen partido de Otamendi y Gayà. (En mi opinión éstos fueron los tres mejores).
f) Expulsiones. De Paul nada más salir se fue a la calle por codazo que queda libre a interpretaciones. Quien ha jugado al fútbol sabe lo molesto que es que un contrario te esté agarrando y no te suelte mientras intentas avanzar, y de ahí los lógicos aspavientos para zafarse del infractor. El caso es que soltó el codo e impactó con él en la cara de Aleix Vidal, por lo que tampoco puede haber excesiva queja. Quién sí creo que debió ser expulsado fue Diego Alves, con la pierna por delante fuera del área, estando además la jugada parada. Esos detalles hay que cuidarlos.
g) Emery. ¡Quién le ha visto y quién le ve! Ha pasado de un extremo a otro. Su viraje le acerca al peor Clemente o a Quique Sánchez Flores. Para mí una pena.
Hoeman, Valencia a 24 de agosto de 2014.
ALINEACIONES:
Sevilla: Beto (Barbosa, min. 18), Coke, Carriço, Pareja, Fernando Navarro, Iborra (Luismi, min. 79), Krychowiak, Aleix Vidal (Banega, min. 70), Denis Suárez, Vitolo, Bacca.
Valencia: Diego Alves, Barragán, Vezo, Otamendi, Gayà, Javi Fuego, André Gomes (Orban, min. 82), Parejo, Piatti (Feghouli, min. 56), Rodrigo y Alcácer (De Paul, min. 65).
viernes, 22 de agosto de 2014
Un espejo en el que mirarse
Parto de la base que Piatti no es como se esperaba que fuera; «el Messi de los pobres» ha sido de todo menos Messi en el Valencia. Piatti es argentino, bajito, zurdo, rápido, potente, pero no es Messi, ni tan siquiera uno pobre. En cambio, tiene otras cualidades poco apreciadas, pero importantes en cualquier club que quiera aspirar a ser competitivo. Porque lo que Piatti asegura es eso: competitividad. El comienzo de la temporada pasada fue duro para el argentino ya que no se contaba con él, y en cambio a base de perseverancia y contumacia logró si no ser indispensable, sí importante. De no entrar en las convocatorias a ser titular sin demandas de por medio (¡qué cosas!). Esta temporada, tras ser uno de los baluartes oscurecidos de la pasada, cuenta, y tiene serias posibilidades de comenzar como titular: el puesto de jugador ofensivo de banda izquierda parece se repartirá en él y De Paul, sin dejar de lado la siempre posible incorporación de última hora. El caso de Piatti, salvando las distancias, me recuerda al de Miguel Ángel Angulo: siempre partiendo como suplente, siempre en tela de juicio por el aficionado, siempre respondiendo y dando el callo dentro de sus limitaciones. El historial de Angulo habla por sí solo. Sí, Piatti me recuerda a Angulo: futbolistas voluntariosos, poco vistosos, polivalentes, con limitaciones técnicas a nivel élite; de los que aportan intangibles a los equipos que cuestan ser valoradas. De los que obligan a sus competidores a dar el máximo si no quieren quedarse en el banquillo.
Esos invisibles personajes que hacen que la vida sea mejor.
Hoeman, Valencia a 22 de agosto de 2014.
Foto: www.elmundo.es (AP)
Esos invisibles personajes que hacen que la vida sea mejor.
Hoeman, Valencia a 22 de agosto de 2014.
Foto: www.elmundo.es (AP)
jueves, 21 de agosto de 2014
Carta...¿qué? Descubriendo a Mircea Cartarescu
En los últimos días tomé una sabia decisión al hacerme con ¿Por qué nos gustan las mujeres? de Mircea Cartarescu en la biblioteca pública; relatos cortos y reflexiones con la mujer a veces como motivo, la mayoría como excusa. Porque al fin y al cabo, de lo que habla el autor es de sí mismo; que podemos intuir no ha tenido la vida más fascinante o aventurera del mundo -por lo menos hasta cierta edad-, y que en cambio, atrapa e hipnotiza, resulta sumamente interesante y adictivo. A buen seguro una obra menor que, en cambio, da claras muestras de su calidad como literato. Cartarescu es un autor culto pero directo, su literatura a veces exagerada pero nunca melindrosa, se apoya en la ficción para reconstruir retazos de su vida. Fascinado como quedé tras leer (¡devorar!) el susodicho libro; no pude negarme ante la tentación de hacerme con otro suyo, en esta ocasión le tocó turno a Las bellas extranjeras, en teoría otra obra menor del autor, que en cambio deja un regusto entusiasta y la sensación de que estamos ante un autor tocado por la varita de la literatura. En esta ocasión da más peso a la autoparodia -que también está presente en la otra obra-, lo que lleva intrincada la crítica sagaz. Si algo transmite Carta (como si fuésemos colegas), aun tratándose de ficción, es: verdad, sinceridad, honestidad. Todo ello con un humor corrosivo, de los que te arrancan las carcajadas de las entrañas; da igual dónde te encuentres: metro, tren, calle, casa, playa, etc.: no podrás frenar la hilarante risa ante la narración de las situaciones y pensamientos que acontezcan. También destaca el amigo (ya más que colegas) Carta por las digresiones, o como las llama él (o su traductora), interludios: mientras está contando una historia se va a otra, para volver a la misma y volver a irse, y así sucesivamente. (Creo que los críticos descontentos con Carta llaman a esto "elucubraciones"). Sin perder un ápice de interés, sino más bien todo lo contrario. Con ese tono cómico-irónico característico sin que ello suponga pérdida de la "sensación de realidad" ni de la capacidad crítica (el autor "raja" a base de bien). (El ritmo de su prosa también es fundamental y extraordinariamente adictivo).
Deseando que el siguiente carta caiga en mis manos (¿Lulú? ¿Nostalgia? ¿Cegador? ¡¡¡Las ansias me corrompen!!!)
(Carta es rumano, como Ilie, Serban o Belodedici).
Deseando que el siguiente carta caiga en mis manos (¿Lulú? ¿Nostalgia? ¿Cegador? ¡¡¡Las ansias me corrompen!!!)
(Carta es rumano, como Ilie, Serban o Belodedici).
sábado, 19 de julio de 2014
La desbandada de la troupe
Piezas importantes que hicieron soñar y vibrar a la afición valencianista, en una UEFA irrepetible por la carga emocional y anímica que la acompañó, volaron ya de tierras valencianistas, y alguna otra está a punto de hacerlo. Primero fue Seydou Keita quien no renovó el contrato, en gran parte porque recibió una oferta mejor -económica y deportiva-, aunque a uno le queda la sensación que los dirigentes del Valencia no hicieron cuanto pudieron -y debieron-, al menos para que el futbolista se sintiera valorado. Una lástima porque en sus minutos demostró tener mejor cabeza que el propio entrenador y ofreció un rendimiento acorde a lo que se esperaba de él. Un veterano honesto y ganador, para enseñar a los más jóvenes cómo hay que sentir y jugar al fútbol, que no estará esta temporada. También se marchó Juan Bernat, que a mi juicio fue otro de los mejores de la temporada pasada, logrando adaptarse a la perfección al lateral izquierdo -aunque con carencias en las que mejorar, sobre todo en la faceta defensiva-, cuya renovación ya llevaba tiempo "enquistada"; acababa contrato a final de temporada. Dejó dinero en la arcas del club (se comenta que 11 millones de euros), pero uno que proyectaba en su cabeza una banda izquierda ocupada por Gayà y Bernat (permutándose y cambiando roles entre sí en el transcurso de los partidos) se queda un poco desilusionado y de nuevo con la sensación que desde el club no se hizo todo lo que se debiera en su debido tiempo. Jérémy Mathieu, el mejor jugador valencianista de la temporada pasada, también parece tener pie y medio fuera de Mestalla. El jugador ya ha expresado públicamente su deseo de marcharse el Barcelona, las desavenencias entre clubes (por no pagar uno lo que pide el otro) son el obstáculo que de momento mantiene a Mathieu como jugador che. Uno, que quedó impresionado por el rendimiento del Cyborg francés, entiende que Jérémy desee salir de esta jaula de grillos que es el Valencia; puede ser su última oportunidad para aspirar a grandes títulos, aunque por otra parte, siente pena pensando que podría convertirse en uno de los referentes de la actual generación de chavalines valencianistas, como lo fueron para mí gente como Claudio López, Mendieta, Baraja o Carboni (a Albelda no lo cito porque pesan más sus últimas temporadas arrastrándose sobre el césped (¡qué diferencia con Keita!) y chupando del bote, su falta de ambición y sus procederes extradeportivos). Dos de esos jugadores fundamentales, que en sus altibajos, hicieron que alcanzáramos la euforia y nos invitaron a soñar con un futuro lleno de dignidad, partieron hacia lejanas tierras, un tercero está en camino. ¿Será el último? Parejo y Alcácer son los otros integrantes que yo incluiría en esta "columna emocional", con la posible adición de Gayà -si ofrece lo que se espera de él, que no es precisamente poco-.
Perder el honor. Días después de que se ratificara públicamente la continuidad de (y confianza en) Pizzi se le pega el hachazo porque no es del agrado de Jorge Mendes (y Peter Lim). El Valencia está en una situación delicada donde todo parece indicar que el ricachón Lim se hará con la mayoría de las acciones y se compromete a que el Valencia pague la deuda a Bankia, entre otras cosas, aunque todavía quedan demasiados "flecos" por solucionar; situación que tenemos que agradecer en gran medida, a los poderosos políticos valencianos, cuyo egotismo sólo está a la altura de su estupidez y abyección, y que todo lo que tocan -a excepción de sus cuentas corrientes- lo hunden. Salvo se ha convertido en algo así como una marioneta de Lim, y para contentarlo se retractó de lo dicho previo pago de 1,5 millones de euros procedentes de las arcas del Valencia). Pizzi a la calle y Nuno, representado por el propio Mendes, nuevo técnico del Valencia. Sin ser gran devoto de la labor de Pizzi (tuvo algunos claros y muchas sombras, a mi juicio, aunque también llegó en unas circunstancias estrambóticas), creo que es grave que una palabra se quede sin valor de un día para otro.
Llegan tarde con Alcácer. Uno de los mejores y más ilusionantes jugadores de la temporada pasada sigue siendo de los que menos cobran de la plantilla, a pesar de su rendimiento. Un futbolista al que se le tenía que haber ofrecido una mejora de contrato al finalizar la temporada todavía sigue con el mismo, síntoma de no saber valorar lo que uno tiene en casa. Después, cuando sea tarde, nos sorprenderemos (los seguidores valencianistas) de que no quiera renovar o que se quiera largar a otro equipo, es lo que sucede cuando no se considera en su justa medida y a su debido tiempo a un futbolista que, para más inri, procede de la cantera. ¿Y Gayà? Pienso que si se cuenta con él como jugador del primer equipo debería cobrar como tal, y por tanto, debería mejorársele el contrato; no me refiero a cifras desorbitadas, sino a cifras bajas pero de futbolista de primer equipo. En la lógica hoemaniana (oséase, la mía) hay que cuidar y mucho a los canteranos, sobre todo a los que desde el club se piensa que pueden convertirse en futbolistas importantes del primer equipo, por razones que podría resumir en: 1. Siempre es un orgullo contar con jugadores de nivel crecidos en tu casa; 2. Es una forma de recuperar el dinero, mimo y tiempo invertidos en la propia cantera (si no... ¿para qué?); 3. No suponen desembolso en forma de traspaso (aunque supongo que esto es un punto en contra en el mafioseo que domina los entresijos del fútbol). Para mí, desde la barrera y sin conocer las diversas situaciones, resulta sencillo: a) Jugador del primer equipo definitivo: mejora de contrato con sueldo bajo + pluses por objetivos (y ampliación de contrato o cláusula en caso de considerarlo oportuno); b) Jugador que ha dado un rendimiento óptimo o muy bueno: nueva mejora de contrato, la cifra (y pluses) dependiendo del propio rendimiento y proyección de futuro valorado por los propios profesionales. Alguna vez el club podrá equivocarse, como es el caso de Guaita (aunque en su día el Valencia pudo haber sacado dinero por él; lo cierto es que poca gente imaginaba -entre los que me incluyo- su caída en el rendimiento), pero también se equivoca con fichajes que suponen desembolso económico y en general una ficha muy superior a la merecida en estos fracasos (por ejemplo, Víctor Ruiz, con el que también me llevé una importante decepción (y al que sobrevaloré), Ricardo Costa, Hélder Postiga o Dorlán Pabón).
El esperpento del comunicado. Con la llegada de André Gomes el Valencia CF volvió a hacer el ridículo con un comunicado oficial que decía algo así como que llegaba cedido gracias a la sociedad de Peter Lim, en plan pelota, como si Gomes fuese un "crack" a día de hoy (cuando es un futbolista que promete mucho pero que ha demostrado poco), además hay que remarcar lo de que llega como cedido: si ofrece un buen rendimiento el Valencia no verá ni un duro en caso de venta. Son tiempos duros para los valencianistas.
Hoeman, Valencia a 19 de julio de 2014.
Perder el honor. Días después de que se ratificara públicamente la continuidad de (y confianza en) Pizzi se le pega el hachazo porque no es del agrado de Jorge Mendes (y Peter Lim). El Valencia está en una situación delicada donde todo parece indicar que el ricachón Lim se hará con la mayoría de las acciones y se compromete a que el Valencia pague la deuda a Bankia, entre otras cosas, aunque todavía quedan demasiados "flecos" por solucionar; situación que tenemos que agradecer en gran medida, a los poderosos políticos valencianos, cuyo egotismo sólo está a la altura de su estupidez y abyección, y que todo lo que tocan -a excepción de sus cuentas corrientes- lo hunden. Salvo se ha convertido en algo así como una marioneta de Lim, y para contentarlo se retractó de lo dicho previo pago de 1,5 millones de euros procedentes de las arcas del Valencia). Pizzi a la calle y Nuno, representado por el propio Mendes, nuevo técnico del Valencia. Sin ser gran devoto de la labor de Pizzi (tuvo algunos claros y muchas sombras, a mi juicio, aunque también llegó en unas circunstancias estrambóticas), creo que es grave que una palabra se quede sin valor de un día para otro.
Llegan tarde con Alcácer. Uno de los mejores y más ilusionantes jugadores de la temporada pasada sigue siendo de los que menos cobran de la plantilla, a pesar de su rendimiento. Un futbolista al que se le tenía que haber ofrecido una mejora de contrato al finalizar la temporada todavía sigue con el mismo, síntoma de no saber valorar lo que uno tiene en casa. Después, cuando sea tarde, nos sorprenderemos (los seguidores valencianistas) de que no quiera renovar o que se quiera largar a otro equipo, es lo que sucede cuando no se considera en su justa medida y a su debido tiempo a un futbolista que, para más inri, procede de la cantera. ¿Y Gayà? Pienso que si se cuenta con él como jugador del primer equipo debería cobrar como tal, y por tanto, debería mejorársele el contrato; no me refiero a cifras desorbitadas, sino a cifras bajas pero de futbolista de primer equipo. En la lógica hoemaniana (oséase, la mía) hay que cuidar y mucho a los canteranos, sobre todo a los que desde el club se piensa que pueden convertirse en futbolistas importantes del primer equipo, por razones que podría resumir en: 1. Siempre es un orgullo contar con jugadores de nivel crecidos en tu casa; 2. Es una forma de recuperar el dinero, mimo y tiempo invertidos en la propia cantera (si no... ¿para qué?); 3. No suponen desembolso en forma de traspaso (aunque supongo que esto es un punto en contra en el mafioseo que domina los entresijos del fútbol). Para mí, desde la barrera y sin conocer las diversas situaciones, resulta sencillo: a) Jugador del primer equipo definitivo: mejora de contrato con sueldo bajo + pluses por objetivos (y ampliación de contrato o cláusula en caso de considerarlo oportuno); b) Jugador que ha dado un rendimiento óptimo o muy bueno: nueva mejora de contrato, la cifra (y pluses) dependiendo del propio rendimiento y proyección de futuro valorado por los propios profesionales. Alguna vez el club podrá equivocarse, como es el caso de Guaita (aunque en su día el Valencia pudo haber sacado dinero por él; lo cierto es que poca gente imaginaba -entre los que me incluyo- su caída en el rendimiento), pero también se equivoca con fichajes que suponen desembolso económico y en general una ficha muy superior a la merecida en estos fracasos (por ejemplo, Víctor Ruiz, con el que también me llevé una importante decepción (y al que sobrevaloré), Ricardo Costa, Hélder Postiga o Dorlán Pabón).
El esperpento del comunicado. Con la llegada de André Gomes el Valencia CF volvió a hacer el ridículo con un comunicado oficial que decía algo así como que llegaba cedido gracias a la sociedad de Peter Lim, en plan pelota, como si Gomes fuese un "crack" a día de hoy (cuando es un futbolista que promete mucho pero que ha demostrado poco), además hay que remarcar lo de que llega como cedido: si ofrece un buen rendimiento el Valencia no verá ni un duro en caso de venta. Son tiempos duros para los valencianistas.
Hoeman, Valencia a 19 de julio de 2014.
martes, 1 de julio de 2014
Seducido por Modiano
En mi primer Modiano quedé seducido por la autobiografía ficcionada o lo que sea En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano, haciendo uso de una prosa envolvente, sugiere a la mente un mundo romántico, imaginado, anhelado, idealizado, pasado. Cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, o cuanto menos, se recuerda mejor; la juventud perdida, las horas indecisas que volaron, los incorruptibles e interminables sueños en puridad. Tras esta nouvelle se esconden tres grandes protagonistas: una mujer, la ciudad y los tiempos de juventud; con todo lo que implican. Louki es el centro humano del relato -que se desarrolla desde distintos prismas-; Louki es probablemente el amor expirado de Modiano, amor literario que se dirige a nuestras entrañas para hacernos recordar el nuestro, el mío, al que llamaremos Marta para confundir, porque Martas las hay muchas en Valencia, aunque en la que pienso sea única en mi cabeza, y probablemente sea mejor de esta manera, ya que su solo recuerdo me hace acordarme de cuando era (más) joven e inocente y creía en tantas cosas que la edad y las experiencias han tirado al traste; su mero recuerdo me hace recobrar una esperanza latente, cabizbajo por tener el presentimiento, o la certeza, de ser un espejismo, un espejismo dulce y prometedor en todo caso, y que alimenta cierta voluntad de VIVIR con mayúsculas, o en su defecto, de soñar con una VIDA en mayúsculas. Ebrio de recuerdos y sensaciones y esperanzas, esta rememoración intencional de Modiano no puede más que labrarle simpatías y admiración por parte del lector. Después está la ciudad de París, reflejada con una magia especial: con sus zonas neutras, sus cafés, y sus gentes; que a su vez hace proyectar, en mi caso, la ciudad de Valencia; preciosa como ella sola. Uno que no se cansa de caminar por las calles y callejones de Valencia; uno que gusta de perderse por sus latitudes, de acelerar el tiempo mientras disfruta del sol, de edificios, de los pequeños negocios con encanto especial ubicados en los lugares más insospechados; no puede más que verse reflejado en los narradores-protagonistas de Modiano, sensibilizado ante la empatía, o mejor, telepatía con lo escrito. Siento, o creo sentir, lo que leo. Tercero, la nostalgia hacia el pasado, hacia los tiempos de mocedad; cuando el vigor y los impulsos y la ansiedad por descubrir y la ausencia de preocupaciones banales definían el comportamiento. Todos (los que seguimos vivos) tenemos un pasado, hemos tenido una primera juventud con alegrías y penas y que ahora forma parte de nuestros recuerdos; recuerdos ficcionados, modificados, adulterados, posiblemente; nuestros recuerdos, esos que despiertan nuestro cariño y nos dejan un sabor alegre y triste al mismo tiempo, melancólico.
En el café de la juventud perdida de Patrick Modiano es una obra sencilla cuya principal virtud es evocar su propia vida en la mente del lector a través de lo narrado. El prefacio, la cita de Guy Debord, ya avisa inequívocamente de lo que nos espera: "A mitad del camino de la verdadera vida, nos rodeaba una adusta melancolía, que expresaron tantas palabras burlonas y tristes, en el café de la juventud perdida." Quiero ir un poco más allá y rescatar algunas de las citas que más me conmovieron:
Era un parroquiano muy discreto de Le Condé y siempre me quedaba un poco aparte y me contentaba con escuchar lo que decían todos los demás. Me bastaba. Me encontraba a gusto con ellos. Le Condé era para mí un refugio contra todo lo que preveía que traería la grisura de la vida. Habría una parte de mí mismo -la mejor- que algún día no me quedaría más remedio que dejar allí. (p. 26)
Sí, claro que lo entendía. En esa vida que, a veces, nos parece como un gran solar sin postes indicadores, en medio de todas las líneas de fuga y de los horizontes perdidos, nos gustaría dar con puntos de referencia, hacer algo así como un catastro para no tener ya esa impresión de navegar a la aventura. Y entonces creamos vínculos, intentamos que sean más estables los encuentros azarosos. (p. 44-45)
Ahora me doy cuenta de que no era sólo una línea de conducta lo que buscaba al leer los fascículos verde pálido y la biografía de Louise de la Nada. Quería evadirse, huir cada vez más lejos, romper bruscamente con la vida vulgar para respirar el aire libre. Y, además, también estaba aquel pánico que entra de vez en cuando al pensar que las comparsas que hemos dejado atrás pueden volver a encontrarnos y pedirnos cuentas. (p. 105)
Por cierto... Me acuerdo muchas veces de Louki... Sigo sin entender por qué... (...) Menuda tontería le estoy diciendo... No hay nada que entender... Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella... Porque por eso es por lo que la queremos, ¿verdad, Roland? (p. 119)
Y el círculo, la espiral, o lo que sea, se cierra. Como uno imagina, como uno hacía cuando era pequeño en las historietas que escribía en la escuela. La forma definitiva.
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